Empieza por
una reunión.
Creas la cuenta de tu empresa, montas tu primera reunión y das de alta a los tuyos. En diez minutos estáis repartiendo compromisos con nombre y fecha.
- Tu empresa es tuya: nadie de fuera ve nada.
- Tú administras: das de alta y quitas a quien quieras.
- Sin instalar nada ni pedirle permiso a informática.
Tus sistemas ya guardan los datos. Hilo gestiona lo que hacéis con ellos.